Descubre la Bodega de la Espluga de Francolí: El Patrimonio Histórico del Mas de la Creu desde 1860
Bienvenidos a la bodega de la Espluga de Francolí, un tesoro escondido en la Conca de Barberà que combina tradición vinícola catalana con innovación ecológica. En el Celler Mas de la Creu, situado en el corazón de la Espluga de Francolí, podrás explorar un edificio histórico construido en 1860, que hoy en día se puede visitar y que representa la esencia del patrimonio vitivinícola de la zona. Si buscas una bodega Espluga de Francolí auténtico y sostenible, éste es el lugar ideal para vivir una experiencia única entre viñedos e historia.

La Historia de la Bodega de la Espluga de Francolí y Mas de la Creu
La bodega de la Espluga de Francolí del Mas de la Creu tiene sus raíces en un edificio emblemático del siglo XIX. Construida en 1860, esta bodega histórica ha sido testigo de la evolución de la vinicultura en la Conca de Barberà. Inicialmente construido como bodega particular, permitía a los pequeños agricultores del pueblo llevar sus uvas para elaborar su vino para el consumo particular. Esta actividad se llevó a cabo durante casi 40 años hasta que, después de los años fatídicos de la filoxera, la Espluga de Francolí empujó a la empresa de la construcción de una gran bodega cooperativa, momento en que esta bodega quedó en desuso.
Arquitectura vertical: El secreto de la elaboración tradicional
Lo que hace especial a Mas de la Creu es su estructura a diferentes niveles, diseñada para aprovechar la gravedad. Como se puede observar en la imagen de nuestro interior, la logística del siglo XIX era ingeniosa y eficiente:
- La entrada de la uva: Antiguamente, la vendimia no entraba por la puerta principal. La uva se introducía por la calle trasera, situada en un nivel superior, facilitando la descarga directa hacia la zona de fermentación.
- Fermentación en foudres y lagares elevados: Una vez dentro, el mosto fermentaba en los imponentes foudres de madera y lagares más elevados que todavía presiden nuestra sala principal. Estos grandes recipientes de roble son el testimonio mudo de décadas de cosechas en la Conca de Barberà.
- Crianza en el silencio subterráneo: Una vez terminada la fermentación, el vino bajaba por gravedad hasta los lagares subterráneos. Estos espacios excavados bajo el suelo de la bodega todavía existen hoy en día y mantienen una temperatura y humedad constantes, condiciones ideales que todavía nos inspiran en nuestra elaboración actual.
Esta bodega en Espluga de Francolí no sólo preserva la arquitectura original de 1860, sino que es un punto de encuentro y cultural. Actualmente se ofrecen visitas y catas de vinos, pero además durante todo el año se llevan a cabo diferentes actividades como conciertos a pequeña escala o el festival de novela criminal El vi fa sang, entre otros.
La elaboración de nuestros vinos ya no se realiza en esta bodega por motivos logísticos y tecnológicos, sino que se realiza en el Vivero de Bodegas de Barberà de la Conca, una infraestructura compartida entre media docena más de elaboradores de la comarca, en el edificio de la cooperativa más antigua del estado español, manteniendo así el tejido asociativo y coperativista que ha marcado tanto la historia de la Conca de Barberà. Esta bodega en la que elaboramos también se puede visitar si así se pide.
